Oftalmopediatría

El ojo del niño es diferente al del adulto en varios aspectos:

  • Se caracteriza por variar sus parámetros de normalidad de acuerdo con su edad.
  • El sistema visual infantil se modifica por crecimiento y por maduración.
  • El ojo humano crece rápidamente durante el primer año de vida y luego mucho más lentamente hasta la pubertad.
  • Durante las primeras seis semanas de vida suceden modificaciones en la córnea, en el cristalino, etc.
  • Cualquier obstáculo que impida la formación de imágenes nítidas durante el periodo crítico de maduración o desarrollo visual traerá como resultado alteraciones en la visión de ese niño.
  • En el nacimiento, la retina y la vía óptica no están maduras, se siguen desarrollando luego del nacimiento.

El desarrollo normal de la visión de un niño involucra múltiples factores, es por ello que es fundamental cumplir con los controles oftalmológicos de rutina garantizando su óptimo funcionamiento y desarrollo, necesarios para interaccionar con el mundo que lo rodea.

Los controles oftalmológicos, según recomendación de la Sociedad Argentina de
Oftalmología Infantil – SAOI, son:

  • Recién nacido
  • 6 meses
  • 1 año
  • 3 años
  • 5 años
  • Cada 2 años.

En niños con antecedentes de prematurez, miopía, antecedentes familiares de queratocono, estrabismo, ambliopía, tumores, entre otros, es importante realizar un cronograma específico de exámenes oftalmológicos según la indicación del oftalmopediatría.

La detección precoz de cualquier patología visual es de suma importancia, permitiendo una adecuada rehabilitación y tratamiento de las diferentes afecciones oculares.

Además de los controles de rutina donde los oftalmopediatras indicamos medidas preventivas y recomendaciones para el buen desarrollo de la salud visual, le dejamos pautas de alarma donde debe concurrir con su niño o niña a la consulta oftalmológica infantil.

Pautas de alarma:

  • Antecedentes de prematurez
  • Alteración del reflejo rojo ya sea por encontrarse asimétrico o por presentar
    leucocoria (pupila blanca)
  • Ojos rojos
  • Dolor de cabeza
  • Refregarse los ojos
  • Intolerancia a las luces fuertes
  • Trastornos o déficit del aprendizaje.
  • Acercarse al pizarrón o a la televisión
  • Estrabismo agudo
  • Condiciones crónicas de salud: Diabetes,
  • Epilepsia, Enfermedad renal,
  • Patología cardíaca, manchas café con leche en la piel, Síndrome de Down.
  • Familiares con problemas visuales ( miopías elevadas, queratocono, retinitis
    pigmentaria, entre otros)
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